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Sembrando vida en la Cota 905

Niños de la Cota 905 siembran vida en su comunidad

La Cota 905 fue testigo de algo más que violencia y armas de fuego en el mes de septiembre. Durante cuatro días seguidos los habitantes de la comunidad observaron un grupo de 30 niños recorriendo las escaleras del barrio con plantas, materos de barro, pinceles y manchas de pintura en sus manos.

Niños de la Cota 905 siembran plantas en materos de barro.

Actividad interactiva organizada por Mi Convive, con niños de la Cota 905. Caracas, 30/9/17. © Gabriel Osorio

 

Junto al equipo de Incursiones, un laboratorio creativo que busca generar interacciones entre la ciudad y sus habitantes, se llevaron a cabo una serie de actividades en la que los habitantes de la Cota 905 identificaron y concientizaron aspectos de interacción social y cultural en la comunidad, y otros más específicos como la ubicación y valoración de ciertos espacios físicos dentro del sector.

Madres, tías y abuelas se unieron a los niños de la comunidad durante estos cuatro días para crear juntos un ambiente de confianza, que permitió liberar el miedo, el dolor y el deseo de no volver a vivir los violentos procedimientos policiales de las Operaciones de Liberación Humanista del Pueblo (OLHP) de los últimos dos años, que han dejado fuertes traumas psicosociales en los habitantes de la comunidad.

La expresión verbal de las experiencias y emociones asociadas a éstas, dio lugar a un reconocimiento tanto individual como colectivo de las vivencias en la comunidad. Las madres escucharon a sus hijos y el grupo escuchó a los adultos mayores, esto permitió que los participantes pudieran definir qué significa la Cota 905 para ellos, así pudieron desarrollar su sentido e identidad. Aunque destacaron aspectos negativos, también se destacaron las cualidades positivas, esas que han permitido sobrellevar las experiencias dolorosas: la solidaridad entre sus vecinos y el deseo e ímpetu de progresar.

Agua, sol y cariño 

Con analogías fantásticas y aventureras, los niños se dedicaron a explorar su comunidad, ubicando árboles e identificando espacios que cumplían con determinadas características: los más divertidos, los que suelen prestarles ayuda y los que necesitan ser rescatados. Un mapeo disfrazado que facilitó la ubicación de cuatro jardines secretos, espacios que solo los niños pueden ver y donde pronto crecerán distintas plantas. No obstante, para que esto ocurra es imprescindible que la comunidad honre las normas que los creadores de los jardines establecieron. Su objetivo es uno solo, el de fomentar un ambiente acogedor y estimulante, libre de armas y violencia.

Niños de la Cota 905 se divierten en actividad de Mi Convive.

Actividad interactiva organizada por Mi Convive, con niños de la Cota 905. Caracas, 30/9/17. © Gabriel Osorio

Con esta actividad, el grupo formó parte de un proceso de aprendizaje en el que se estimuló el significado y la importancia de la vida, así como la manera en que el ambiente influye en el desarrollo de cada ser vivo. Como parte del compromiso de cuidar y propiciar el desarrollo de las plantas, los niños, madres y abuelas dedicaron un tiempo a personalizar e identificar sus materos, el envase que representa el hogar donde crecerá este ser vivo.

Abuela con su nieto pintan en actividad de Mi Convive en la Cota 905.

Actividad interactiva organizada por Mi Convive, con niños de la Cota 905. Caracas, 30/9/17. © Gabriel Osorio

El sentido que la comunidad dio a estos espacios de encuentro y los sentimientos que afloraron en la actividad; tales como temores, preocupaciones y proyecciones a futuro, permitieron el fortalecimiento de los lazos sociales y la toma de conciencia de los recursos comunitarios existentes. Lo que propicia la superación de hechos violentos pasados, y permite el desarrollo de una actitud más fuerte para afrontar posibles escenarios represivos.

Hoy día, en unos 30 hogares de la Cota 905, amaneció una planta en un matero colorido; una vida que ahora será atendida por su cuidador comprometido. En una pared de un pasillo concurrido de esta comunidad, hay un mural que refleja la imagen de un hombre árbol, pensado y creado por @inesybernardo . El hombre árbol es un ser que protege a los pequeños con su sombra, y que con sus frutos y semillas los alimenta y nutre. Este mural es un reconocimiento a la capacidad humana de transformar, y nos recuerda que pese a las actuales condiciones de violencia que se viven en esta comunidad, hay medidas que subsanan los daños.

Mural en la Cota 905.

Actividad interactiva organizada por Mi Convive, con niños de la Cota 905. Caracas, 30/9/17. © Gabriel Osorio

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