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¿Qué es la RAV?


La Red de Atención a la Víctima (RAV) es un equipo de líderes comunitarios, especialistas y aliados que identifica, acompaña y atiende a familiares y allegados de víctimas de homicidio en el municipio Libertador mediante asesoría legal y psicológica.

La RAV fue creada en 2017 para actuar sobre una necesidad identificada durante el levantamiento de información referida a muertes violentas en las comunidades, realizado por nuestra plataforma digital Monitor de Víctimas (MDV).  Al establecer contacto con las familias de personas víctimas de violencia urbana, con el fin de conocer las circunstancias en que sucedieron los crímenes, quedaron en evidencia elementos traumáticos derivados de la experiencia de duelo que no estaban siendo abordadas, tratadas o canalizadas.

A partir de allí, en Caracas Mi Convive asumimos como misión estructurar un programa especializado dirigido a acompañar a personas víctimas de violencia social y policial.  Consideramos que para construir la Caracas de la Convivencia es fundamental asistir a quienes han sufrido de forma directa la pérdida violenta de seres queridos y ofrecerles el apoyo necesario para, si es el caso, romper el ciclo nocivo de la venganza y, en general, motivarles a recuperar su vida en comunidad.


¿Cómo prestamos asesoría?

La RAV ofrece asistencia integral e interdisciplinaria. En principio, nuestros Líderes Convive se encargan de identificar en sus comunidades a personas que han atravesado estas circunstancias de pérdida y acompañarlas en un proceso orientado a aumentar su participación en actividades comunitarias. A este respecto, hemos desarrollado dos herramientas que fomentan la integración de la comunidad donde han ocurrido acontecimientos violentos: los Laboratorios de Activismo y los Homenajes.

Por otro lado, profesionales de nuestras instituciones aliadas completan la intervención, según la particularidad de cada caso, sea que la persona requiera asistencia psicológica individual o desee asistencia legal para el proceso de denuncia.

Nuestros aliados:

Asesoría psicológica:

Psicólogos sin Fronteras

Grupo Social CESAP

Centro de Orientación “Monseñor Juan Cardón”

Unidad de Psicología “Padre Luis Azagra, sj”, UCAB


Asesoría legal:

Provene

Centro de Derechos Humanos UCAB

Clínica Jurídica UCAB



¿Qué es un Laboratorio de Activismo Mi Convive?

Es la principal herramienta de atención directa a víctimas de la violencia en las comunidades. Consiste en un conjunto de encuentros grupales y diferentes actividades comunitarias que incluye a víctimas de la violencia, diseñado para romper con el ciclo de silencio y aislamiento que, desde la teoría y la experiencia, entendemos como principales síntomas experimentados por las personas y las comunidades sometidas a estas situaciones.

En el primer encuentro de cada laboratorio exploramos las reacciones individuales y comunitarias ante la violencia, y luego los participantes proponen actividades para contrarrestar esos síntomas (cuya profundización causa, además, deterioro del tejido social y desarticulación de la comunidad). De allí salen acuerdos y se distribuyen responsabilidades para hacer realidad jornadas que propicien la convergencia de las personas y la construcción de logros comunes como, por ejemplo, torneos deportivos, bingos bailables, jornadas de limpieza, actividades culturales.


¿Qué es un Homenaje?

Un homenaje es una actividad colectiva que convoca la participación de familiares, amistades y vecinos de la víctima de homicidio. El objetivo principal es hacer memoria sobre lo que fue su vida y visibilizar su injusta muerte ocurrida de forma violenta.

El homenaje constituye una o varias actividades simbólicas relativas a la persona recordada. Se pretende crear un espacio en que se trabaje de manera colectiva el vacío y el dolor por esta muerte, se dignifique a la víctima y se desnaturalice el homicidio. Se ofrece a las familias como una alternativa de poner en el espacio público el dolor y sufrimiento que se ha vivido desde lo privado, como una opción de compartir con la comunidad un hecho que, en realidad, afecta a todos, directa e indirectamente, y como un modo de denuncia de las injusticias o las fallas de las políticas de seguridad ciudadana de las que son víctimas como familia y comunidad.

Cada homenaje es particular. Cada comunidad elige cómo honrar la memoria de la persona fallecida en función de aquello que le caracterizaba, desempeñaba o prefería, pero en todos los casos se busca dejar una evidencia pública y física. Por ello, en los homenajes realizados hasta ahora han predominado los murales con retratos de la víctima o caricaturas que aluden a apodos cariñosos, frases de recuerdo y despedida de sus familiares.  Sin embargo, en las experiencias realizadas también han tenido cabida, por ejemplo, una jornada de peluquería en honor a una víctima que se dedicaba a ese oficio, o competencias deportivas en la especialidad que disfrutaba el homenajeado.